|
[1]
En mucho
estimaría, señores, el hecho de que, en lo que a este asunto
se refiere, vosotros os convirtierais para mí en unos jueces
tales, cual precisamente lo seríais para vosotros mismos,
caso de haber sufrido unas experiencias de esa especie. Pues
bien sé que, si tuvierais sobre el resto la misma opinión
que justamente tenéis sobre vosotros mismos, no habría quien
no se irritara ante los acontecimientos; más bien todos
consideraríais pequeñas las penas contra los que se dedican
a unos tales menesteres.
|