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[24] Cogí a
los más que me fue posible de entre los presentes y me puse
en marcha.
Cogimos unas
antorchas de la tienda más cercana y entramos, abierta y
preparada como estaba la puerta por la mujer. Después de dar
un empujón a la puerta de la habitación, los que entramos
los primeros lo vimos todavía acostado junto a mi mujer, y
los que lo hicieron después, desnudo de pie en la cama. |