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Contracciones vocálicas |
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Cuando se encuentran dos vocales en griego pueden darse
tres situaciones diferentes: Situación primera. Las dos vocales constituyen un diptongo. Esto ocurre cuando vocales de timbre /a/, /e/, /o/ van seguidas de iota o de ypsilón -ι, υ-. Así tenemos los siguientes diptongos: αι, ει, οι, αυ, ευ, ου, ᾳ, ῃ, ῳ, ηυ -también υι-. Situación segunda. Las dos vocales en contacto constituyen un hiato. Esto ocurre en todas las combinaciones vocálicas no contempladas en la situación primera, como por ejemplo, el orden de las vocales inverso al indicado. Así αι es diptongo, pero ια no lo es. También constituyen diptongo los casos en los que se combinan dos vocales de timbre /a/, /e/, /o/. Por ejemplo, εα, οα y otras. Sin embargo, en este último caso la tendencia del griego ha sido a fundir en general dichas dos vocales en una sola. Esta es la situación tercera. Situación tercera. Dos vocales en contacto de timbres /a/, /e/, /o/ se funden en una sola vocal -técnicamente se utiliza el término contraen-, dando una vocal resultante que es la mezcla de las características de ambas. Para poder hacer bien las contracciones del dialecto ático es necesario recordar bien cómo se definen las vocales. A tal efecto, debe consultarse el apartado dedicado al sistema vocálico.
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Reglas de las contracciones vocálicas. Regla primera. El resultado de una contracción vocálica es siempre una vocal larga. Es decir, que el resultado de las contracciones vocálicas sólo puede ser: ᾱ, η, ει, ω, ου. Regla segunda. Si una de las dos vocales -o las dos- es de timbre /o/, independientemente de si es la primera o la segunda, el resultado de la contracción es una vocal de timbre /o/. Si habláramos en términos genéticos, la vocal de timbre /o/ sería un gen dominante. Regla tercera. Si ninguna de las dos vocales es de timbre /o/, el timbre de la vocal resultante es el timbre de la primera de las dos vocales. Es decir, que si la primera es de timbre /a/, el resultado es de timbre /a/. Si la primera es de timbre /e/ el resultado es de timbre /e/. Regla tercera. Si alguna de las dos vocales es abierta, independientemente de si es la primera o la segunda, el resultado es una vocal abierta. Es decir, que si una de las dos vocales es α, η, ω, el resultado ha de ser justamente ese: α, η, ω. NOTA: no forman parte de las contracciones vocales ni la ι ni la υ, dado que estas vocales constituyen o bien diptongos, o bien hiatos.
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La mejor forma de aprender a contraer vocales es hacer
como ejercicio todas las combinaciones posibles. Aquí sólo vamos a poner
algún ejemplo y lo razonamos: Supongamos el encuentro de εο, como ocurre en la palabra γένεος familia. Hay vocal de timbre /o/, por tanto el resultado ha de ser de timbre /o/. Ha de ser una vocal larga por definición. Como ninguna de las dos vocales es abierta, la vocal resultante ha de ser cerrada. Por tanto: vocal de timbre /o/ larga cerrada = ου. Supongamos el encuentro de εα, como ocurre en la palabra σαφέα. No ha vocal de timbre /o/, por tanto el timbre de la vocal resultante es el timbre de la primera de las dos, es decir, timbre /e/. Ha de ser una vocal larga por definición. Dado que contamos con una vocal abierta, la α, el resultado ha de ser una vocal abierta. Por tanto: vocal de timbre /e/ larga abierta = η. |